La precariedad laboral en Tucumán afecta al 40% del mercado de trabajo, según mediciones oficiales. Y este porcentaje asciende al 50% si se analiza la situación en la región del NOA. Para revertir este contexto, es imperiosa la necesidad de articular acciones entre el Estado y las empresas y de inyectar recursos que permitan achicar la brecha de informalidad laboral. En paralelo, tanto en la provincia como en la región del NOA urge la necesidad de crear nuevos puestos de empleo formal. Sobre estas problemáticas giró la charla que mantuvo con DINERO, José Anchorena, subsecretario de Estadísticas, Estudios y Políticas Laborales, una de las áreas que integran el Ministerio de Trabajo de la Nación.
El funcionario puso énfasis en la estrategia de potenciar el plan “Primer empleo”, que impulsa la Nación con el fin de favorecer el acceso a puestos laborales a jóvenes de 18 a 24 años. El programa, que aún se estudia en comisiones del Parlamento, ofrece exenciones impositivas y subsidios para las empresas que se adhieran. El objetivo de Anchorena es articular el programa “Primer empleo” con el Plan Belgrano, el esquema de inversiones estatales para desarrollar obras de infraestructura en las provincias del norte argentino.
-¿Cómo se integrarán ambos planes para que tengan efecto en el nivel del empleo?
Para el norte del país habrá beneficios especiales. Habrá reducciones en aportes y en contribuciones para las Pequeñas y Medianas Empresas (PyME) que incorporen jóvenes. Pero para las regiones del NOA y del NEA el aporte de subsidios para las PyME será mayor. Lo que buscamos con esta iniciativa es, principalmente, formalizar el empleo ya existente y, a a partir de la obra pública, generar nuevos puestos en la región.
-¿Cuántos trabajadores en condiciones precarias hay en las provincias del NOA y del NEA?
Según los cálculos que tenemos, en ambas regiones la informalidad supera el 50%. Ahora, en las 10 provincias del norte hay alrededor de 1.400.000 empleados informales. Entonces, la idea es que al integrar los dos programas podamos reducir esta cifra. Sin embargo, para lograr este objetivo no es importante sólo esta política de programas, sino también lo que puedan aportar otras áreas con sus propias medidas.
-¿Cuándo se pondrá en marcha la iniciativa para mejorar las condiciones laborales en el norte del país?
En este momento, el proyecto se estudia en comisiones del Congreso y el propósito es que el próximos mes se debate en el recinto. Para que prospere es muy importante el apoyo de las provincias, porque tendrá un efecto más federal.
-En Tucumán, y en el norte, hay una fuerte presencia de empleo público por sobre el empleo privado registrado, ¿se puede revertir este fenómeno?
En el área central hay mayor presencia de empleo privado registrado cada 1.000 habitantes. En el NOA y en el NEA hay una muy baja densidad de empleo privado registrado, por sobre el empleo estatal, al igual que en el sur del país. Por esta razón, la idea del Gobierno nacional es ocuparse de este problema y desarrollar los mercados laborales del norte, porque además tienen mucha población.
-¿Puede el Estado generar mejores condiciones de trabajo registrado, sin tener la necesidad de absorber mano de obra?
Sí. La idea es que el Estado invierta en infraestructura, por ejemplo, para que alentar la creación de empresas privadas que compitan en cada uno de los mercados de trabajo de las provincias.
-Otro aspectos que impide el desarrollo de empresas privadas en el norte es la presión fiscal, y en particular el fuerte impacto del impuesto a los Ingresos Brutos...
Este impuesto es complicado porque tienen ventajas y desventajas. Una de las principales ventajas es que le da independencia fiscal a las provincias, en un país que busca ser federal. Sin embargo, el impuesto tiene la desventaja de que, al tener un efecto de cascada, golpea a todos los eslabones de la cadena productiva e impacta en los precios.
-¿Cómo se movió el mercado de trabajo en Tucumán durante la primera mitad del año?
Entre enero y febrero fue difícil en términos de empleo en la provincia. Pero después de marzo, el mercado laboral comenzó a estabilizarse. No vemos despidos masivos, pero sí hay dificultades en sectores puntuales, como las empresas textiles y de procesamiento de materias primas. En el transcurso del segundo semestre, el Ministerio de Trabajo de la Nación comenzará a ejecutar el presupuesto asignado para los distintos programas, uno de ellos el de Primer empleo, con lo cual esperamos que haya una recuperación.
-¿Cuánto falta para que las empresas comiencen a demandar fueras de trabajo?, ¿Esto podría ocurrir el año que viene?
En la actualidad, no vemos un escenario crítico. Lo que hay es estabilidad. No es lo que queremos, pero para mediados del año que viene esperamos que la demanda de empleo comience a crecer. En este momento, el mercado laboral del país tiene unas 12 millones de personas que están fuera del sistema formal. La idea es integrarlas.